UN MENSAJE DE LA JREG-MX Y UNA INVITACIÓN A LA AUTOCRÍTICA: A PROPÓSITO DE LA FUTURA PUBLICACIÓN DE ALGUNOS TEXTOS DE MARX INÉDITOS EN CASTELLANO

La mayoría de los marxistas estamos en estos momentos en un estado de furor bastante jovial y no es para menos: después de muchos años por fin tendremos acceso a una traducción a textos inéditos del gigante de Tréveris en castellano. La importancia de estos textos no es baladí: se trata de estudios realizados por Marx de libros dee antropología que abordaban América Latina y Rusia como un problema, así como una selección de los manuscritos del 61-63 que muy pocos camaradas han tenido el privilegio de estudiar, entre ellos el compañero Enrique Dussel quien incluso escribió un libro sobre ese manuscrito que pronto vamos a desmenuzar en nuestros círculos de estudio.
Sin embargo, en la JREG-MX consideramos que este hito para el marxismo latinoamericano amerita, también, un ejercicio de autocrítica, harto importante para nuestra orientación. Las preguntas que nos interesa poner sobre la mesa son las siguiente: ¿Por qué ahora? ¿Por qué tuvimos que esperar hasta el 2018 para tener acceso a estos textos cuando existió el Intituto Marx-Engels-Lenin, sobre todo tomando en cuenta que éste no fue un instituto creado para almacenar conocimientos como si de un museo se tratara sino de ser la piedra angular de los esfuerzos futuros de crear una teoría revolucionaria a la altura de la misión histórica del sujeto al que le pertenece, el proletariado? ¿Por qué los texto sobre América Latina no fueron editados y dados a conocer tan pronto la Comintern pudo posicionar a sus partidos en el cono sur?

Estos textos, refiere el compañero Álvaro García Linera, expresan a un Marx ya maduro y trabajando en lo que será su obra máxima; no existe aquí un pretexto, como el que esgrimieron los althusserianos en contra de los manuscritos de París, para descartarlos por “ingenuos” o “hegelianos” o “todavía demasiado filosóficos y pre-científicos”. Estos textos han estado casi en el desconocimiento porque no se les ha dado la importancia que merecen. ¿Y quién ha desestimado esa importancia? Claramente no fue la militancia latinoamericana, hambriente de cada documento escritor por Marx, Engels o Lenin, misma que rompió con el Partido varias veces, en distintos momentos y latitudes, para lanzarse a la aventura de un marxismo que fuese creación heroica.
Sin dejar de lado la pregunta por el quién o quiénes, y tomando en cuenta que esta segunda cuestión está relacionada con la primera, también hay que expresarlo: ¿por qué? ¿para qué? ¿quién se benefició de este ocultamiento? Porque los textos se conocen desde hace mucho tiempo, incluso desde antes de la desaparición de la legendaria (y con la que estamos en deuda infinita) editorial Progreso. Esos textos se conocen desde hace años y al igual que los artículos escritos por Marx, en esa “etapa madura”, sobre la guerra civil en Estados Unidos y en los que ensaya la asimilación de la clase y la etnicidad en el sujeto universal que es el proletariado fueron expurgados o ninguneados (recordemos que esos artículos de Marx, donde empiza a poner en relación etnicidad y raza con clase -sin diluirlas totalmente-, así como los textos en los que Marx, estudiando a la atrasada Rusia, empieza a ver la posibilidad de que una insurrección campesina fuese revolucionaria y pudiera “quemar etapas” —como diría el compañero Lenin al plantearse la labor originalísima y titánica que fue la revolución bolchevique; es decir: los textos en los que Marx saca a su teoría del siglo XIX y la proyecta directamente al XX y XXI, cuando por desconocimiento y necesidad nos lanzamos y hemos estado lanzándonos al descubrimiento de lo que para Marx sería el agua tibia), no sólo no fueron distribuidos en América, donde tan útiles nos hubiesen sido a nosotros para pensar nuestro devenir histórico como colonias, tanto como útiles hubiesen resultado a los compañeros al norte del continente, en el que el conflicto de raza ha tomado dimensiones que a los economicistas y mecanicistas les es casi imposible asimilar.
También podemos jugar o mejor dicho ejercitar la imaginación y ensayar una respuesta a tres cuestiones: una vez leídos estos textos, ¿qué implican hoy para el balance de las experiencias revolucionarias previas en el sur global? ¿Qué impacto hubiesen tenido estos textos al interior de la Comintern, si es que hubiesen tenido alguno? Y suponiendo que de tener estos textos a la mano no hubiera cambiado nada en las políticas de la Comintern (como la de clase contra clase, el frente popular o la del respaldo de la burguesía para desarrollar las fuerzas productivas), ¿por qué habría sido así?

Celebramos, como todos los marxistas comprometidos de América Latina, este gran avance en la construcción de un marxismo crítico, como siempre debió y debe ser; celebremos también que los errores del pasado nos alimentarán tanto como el acceso a estos textos y servirán como impulso para una etapa superior, primero, de la teoría revolucionaria en el camino a pasar de ser el arma de la crítica y detonar la crítica de las armas, y, después, luchar contra el fascismo donde quiera que esté, aún al interior de nosotros mismos, procesos éticos vivientes y en movimiento, y nuestras organizaciones, para que puedan, podamos, responder adecuadamente a las necesidades históricas de nuestra clase.

Me despido, compañeros, a nombre de la militancia y simpatizantes de la JREG en México, no sin antes mandarles un saludo e invitarles a que nos ayuden. Los inicios siempre son complicados y la situación es la siguiente: nuestro núcleo en México es aún pequeño y si bien contamos con las condiciones materiales y la disposición para hacer muchas cosas (pronto conocerán nuestro plan de lucha y trabajo), nuestra capacidad real de acción está limitada por el tamaño de nuestra militancia. Entonces, quiero pedirles dos favores: uno, si simpatizan con nuestra lucha, estén en donde estén, ayúdennos a vincularnos, no sólo recomendándonos en Facebook o compartiendo nuestras publicaciones o hablando de nosotros si tuviesen la oportunidad: ayudennos aprovechando los recursos para formación que compartimos y socializándolos; apóyennos con un mensaje ocasional señalando nuestras omisiones, nuestras deficiencias y nuestros errores, que de nuestros aciertos ya encontraremos la forma de asimilarlos para el bien del movimiento a nivel continental.
Si les interesa militar o militan ya en algún otro núcleo de la JREG u otra organización que quisiera vincularse con cualquiera de nuestros núcleos: comuníquense con nosotros, por la página, twitter, correo electrónico o mi perfil personal: la única forma en la que podemos llevar a cabo nuestro propósito de formar la gran columna continental es manteniendo el contacto entre nuestra militancia, que nos cuenten qué están estudiando, cómo están agitando, en dónde están haciendo propaganda, con qué otras organizaciones se están vinculando. La fortaleza de la burguesía está en la atomización de la clase oprimida; nuestra fuerza estará en la capacidad real de invertir esta situación.
Y, también, como militantes que ya son, les solicitamos apoyo, que así como se disciplinan en sus núcleos y se disponen a cumplir con las tareas que le sean asignadas y, queremos pensar, cumplir con sus programas de estudio, nos apoyen tanto como puedan. Les repito: ahora mismo estamos limitados en número y para crecer y lograr la integración continental debemos de hacerlo acompañados, impulsados por el internacionalismo proletario. Está de más decirlo: la JREG-MX está en disposición, así como cada recurso que tengamos a mano ahora o en el futuro, también de ayudar en tanto como se pueda, siempre que se pueda, en la vida interna de los demás núcleos que conforman nuestra organización e incluso a otras organizaciones en la medida de que estás sean clasistas: somos proletarios y como proletarios luchamos por los intereses de nuestra clase sin concesiones, ni minúsculas, a la pequeña burguesía, los oportunistas ni, mucho menos, a los burgueses, así juren tener las mejores intenciones.
Escucharán pronto de nosotros. Un gusto saludarles, por primera vez, a título personal. No será la última.

Desde el Bajío mexicano: Josué Castillo Guevara – Juventud Revolucionaria Ernesto Guevara – México. 12 de mayo de 2018.

¡Hasta la victoria siempre!

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